mensajpaz

 

La atención a la infancia en situación de vulnerabilidad, que fue el origen de Mensajeros de la Paz, sigue siendo una de nuestras actividades principales tanto en España como en otros países.

A través de diversos centros y recursos, Mensajeros de la Paz ofrece a niños en riesgo social acogida o apoyo para ayudarles en su formación y desarrollo personal y fomentando su plena integración en la sociedad.

Los centros y programas infantiles de nuestra organización en España son atendidos y gestionados por las diferentes Asociaciones Autonómicas de Mensajeros de la Paz, dotadas de diferente personalidad jurídica, independencia y autonomía financiera y de organización, aunque todas participan de los mismos principios basados en el humanismo cristiano y de idénticos criterios educativos y de funcionamiento basados en el respeto al menor y sus circunstancias y la importancia del afecto y el clima de cercanía ente el menor y los educadores o voluntarios y responsables del centro o del proyecto.

Lo mismo sucede con los proyectos y centros orientados a la infancia en cada uno de los países, que están gestionados por la Asociación Mensajeros de la Paz registrada en cada estado, con su propia identidad e independencia, aunque en algunos casos, no tienen total autonomía económica y son ayudados en la creación de centros o en su mantenimiento por la Asociación Mensajeros de la Paz Nacional en España o por alguna Asociación autonómica española.

 

Los centros y proyectos de Mensajeros de la Paz relacionados con la infancia son:

 

Hogares funcionales

Son unidades de convivencia que intentan ofrecen al menor una vida en todo semejante a la de cualquier niño de su edad con familia.

Los hogares funcionales se instalan en viviendas normales de tipo clase media, ubicadas en diferentes barrios de ciudades o pueblos. Nada en su exterior, ni en su interior las diferencia de otras casas familiares. En ellos conviven de 5 a 8 niños junto con los educadores responsables del hogar que son los que comparten la experiencia de vida con los niños, desde el compromiso y la solidaridad. Son casas mixtas, y en ellas no hay discriminación en función de edad, sexo u origen de los niños, procurando siempre que los hermanos vivan juntos para mantener sus vínculos familiares.

La seguridad afectiva, que procede esencialmente de la calidad emocional de su entorno, es la condición principal de una evolución positiva del ser humano. Si esta no queda convenientemente asegurada, el desarrollo del niño se ve perturbado y puede llegar a comprometer su equilibrio ulterior.

Un niño necesita un ambiente familiar que le acoja y le ayude a crecer en todos los aspectos: biológico, educativo, económico, social, moral y espiritual.

Los niños que viven en los hogares de Mensajeros de la Paz carecen de un entorno familiar adecuado debido a diferentes razones: orfandad, abandono, familias desestructuradas, inmigración sin acompañamiento, u otras múltiples razones de tipo personal o social por la que sus padres o familiares próximos no puedan o no quieren ejercer su tutela, de modo temporal o de forma indefinida.

La tutela de estos niños es pues, ejercida por el Estado, que en España está transferida a las Comunidades Autónomas, y en otros países a diversos organismos o instituciones oficiales: fiscalías del menor, institutos de la infancia, etc. Son los gobiernos u organismos oficiales los que en España corren principalmente con el mantenimiento de los Hogares a través de ayudas y subvenciones, aunque siempre es necesaria y positiva la colaboración de empresas y particulares en circunstancias especiales o para complementar o mejorar la formación , actividades lúdicas o de otro tipo de los menores acogidos.

En otros países con economías menos fuertes el Estado del país no colabora en el mantenimiento de los hogares o cuando lo hace, su aportación es absolutamente insuficiente para hacer frente a las necesidades de los menores, por lo que su mantenimiento sólo es posible a través de cuotas de socios o padrinos, y donaciones de empresas, particulares o instituciones privadas.

Los niños permanecen en los hogares de Mensajeros de la Paz hasta que se diera el caso de que pudieran volver con su familia biológica, sean acogidos o adoptados legalmente por otra familia, o en la mayoría de los casos, cuado alcanzan la mayoría de edad.

No obstante, cuando los chicos mayores de 18 años no han conseguido aún su plena autonomía económica y personal, Mensajeros de la Paz ha establecido pisos tutelados y otros recursos para evitar su desprotección hasta que pueden ser independientes en todos los sentidos.

 

Hogares Terapéuticos para niños con VIH+/SIDA, o graves enfermedades y/o discapacidades

 

Estas casas tienen como finalidad conseguir la plena integración en la sociedad de los niños afectados por graves enfermedades o discapacidades, evitando dentro de lo posible, la permanencia de los niños en hospitales, proporcionándoles atención médica, afectiva y social, no sólo a los niños, sino también a los padres o familiares si los tuvieran. Son niños procedentes de familias y colectivos en dificultad social.

Estos hogares terapéuticos acoge a los niños como se haría un hogar funcional, aunque por las particularidades de las enfermedades o dolencias que sufren los niños, presentan características especiales, tanto en las características físicas y distribución del hogar, como en el equipo multidisciplinar que los atiende compuesto por educadores con experiencia, terapeutas y un médico experto.

En estos hogares que tienen la amplitud y accesibilidad necesaria para facilitar el movimiento de los niños frecuentemente con autonomía reducida, se han suprimido las barreras arquitectónicas, y poseen mobiliario y material adaptado así como material médico, de rehabilitación, didáctico y lúdico.. Cuentan además con una sala polivalente para la realización de terapias y un despacho médico para el seguimiento de curas y tratamientos ambulatorios. También suelen estar dotados de un jardín de estimulación psico-motriz.

 

Hogares para Niños Discapacitados Psíquicos

 

Se trata de hogares creados atender las necesidades especiales de niños discapacitados psíquicos medios y severos. (En el caso de los menores discapacitados psíquicos, cuando su minusvalía es ligera, son ubicados en hogares con otros niños no discapacitados, ya que la convivencia integrada les permite enriquecerse mutuamente y avanzar juntos en su desarrollo).

Están atendidos en el hogar por dos educadores, que con mucho afecto les ayudan en su proceso de desarrollo.

Los niños de estos hogares suelen tener una situación familiar carencial, procedentes de familias desestructuradas o en grave situación de deterioro, cuyas causas pueden tener diversos orígenes: abandono, alcoholismo, separación, prostitución, enfermedad física o psíquica, etc... en general, son menores que se encuentran desprotegidos, por cualquiera que sea la causa. Aunque cuando es posible, se potencian todas las ocasiones para la relación del menor con su familia y con su ambiente y se intenta colaborar en la solución que originó su ingreso.

El objetivo general del hogar consiste en satisfacer las necesidades del menor: educación integral, cuidado de la salud física y psíquica, desarrollo armónico de la persona; en un ambiente de acogida, afecto, comprensión, seguridad material y moral.

Casas de Primera Acogida

 

 Normalmente, cuando el organismo de la Administración competente interviene en una situación de menores en desamparo, se produce una fase intermedia en la vida de los niños que es muy importante en la vida del niño, por cuanto se produce interinamente entre la salida de su familia más o menos desestructurada y el ingreso en una institución pública que a su vez lo deriva, ya sea temporal, o ya sea definitivamente, a un hogar funcional.

Estos Hogares de Primera Acogida están destinados a atender dicha fase temporal, en la que consideramos que el marco adecuado es la casa de acogida lo más parecida a un hogar funcional, si bien con sus objetivos y peculiaridades especiales.

Nuestro objetivo prioritario en este tipo de centros es conseguir que el menor permanezca el menor tiempo posible en él, y sea acogido en una familia estable. Para ello se trabaja con los distintos organismos de las instituciones públicas relacionados con el acogimiento y la adopción, para la búsqueda, selección y seguimiento de las familias acogedoras.

 

Si no fuera posible por la situación personal del niño la fórmula del acogimiento familiar, el menor sería trasladado a un hogar funcional.

 

Centros infantiles de acogida maternal

 

La Asociación Mensajeros de la Paz realiza un trabajo de atención en este tipo de centros, a la población infantil más pequeña, especialmente la que tiene entre 0 y 4 años.

En estos centros se proporciona un entorno seguro, acogedor y estimulante, tanto en lo afectivo como en lo físico donde sea posible fomentar la autonomía y seguridad en sí mismo, la interacción con sus iguales y con adultos, y el desarrollo de conductas positivas.

Los menores permanecen en este Hogar con una medida de Acogimiento Residencial Temporal, hasta el momento en que se tome una alternativa ajustada a su realidad personal.

La finalidad que persigue el mencionado proyecto es el de cubrir las necesidades asistenciales y morales de los menores acogidos, así como un desarrollo psicosocial acorde a su edad y la intervención en la mejora de la situación socio-familiar, con el fin de dar respuesta a futuras alternativas en base a la realidad familiar del menor.